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Qué significa que te den miedo o asco exagerado las arañas, las cucarachas, las avispas o las medusas: puede esconder estos rasgos de tu personalidad según la psicología

¿Te dan miedo los insectos? ¿Sientes terror al descubrir una araña en la pared? ¿No puedes evitar pensar en medusas cuando te sumerges en el mar? La psicóloga Leticia Martín Enjuto nos explica por qué se producen estos miedos y qué significan desde el punto de vista de la psicología.

El mundo está lleno de criaturas aterradoras. Arañas que con una sola picadura pueden matarte, avispas que muerden y arrancan carne humana, medusas capaces de renacer. Y cucarachas. Quizá no puedan matarte, pero solo de imaginar que pongan huevos en tu hogar, la sangre se hiela. Si ya tienes la piel de gallina, tranquila, no eres la única. Estas fobias son mucho más comunes de lo que puedes imaginar.

Así nos lo explica la psicóloga Leticia Martín Enjuto, que nos cuenta que se encuentra “a menudo con personas que sienten un miedo intenso ante ciertos animales”. Según declara la experta para Cuerpomente, “estas fobias, aunque puedan parecer irracionales desde fuera, son muy reales y limitantes para quien las vive”. Y no solo porque de forma evolutiva son útiles, “nuestros antepasados sobrevivían evitando criaturas potencialmente peligrosas”, continua la experta. “La psicología nos invita a mirar más allá de lo evidente y explorar qué puede estar simbolizando cada uno de estos temores”.

Arañas y el miedo al control

El miedo a las arañas es, quizá, el más extendido. Todos conocemos su miedo oficial: aracnofobia. La psicóloga confirma el dato. “La aracnofobia es una de las fobias más frecuentes. Desde el punto de vista simbólico, la araña suele asociarse a la sensación de estar atrapada, manipulada o controlada”, expone la experta.

Todo esto se entiende quizá con mayor claridad al pensar en todo lo que representa a este arácnido. “Su tela”, ejemplifica Martín Enjuto, “nos puede recordar relaciones o situaciones en las que sentimos que no podemos escapar, donde todo parece estar cuidadosamente tejido para que no tengamos salida”.

Esto hace que, de forma inconsciente, nuestro miedo a este pequeño ser de ocho patas se multiplique. “El miedo a las arañas puede aparecer en personas especialmente sensibles a la manipulación o que temen perder el control sobre su entorno o sus decisiones”, asegura la psicóloga.

Otra posible explicación a esta fobia, continua Leticia, la encontramos en la infancia. “A veces la aracnofobia puede estar relacionada con experiencias de la infancia, aprendizajes familiares o incluso con la figura materna, como señalan estudios relativos a enfoques psicoanalíticos. No es raro que quien la sufre se sienta incomprendido o incluso avergonzado, lo que puede reforzar la sensación de aislamiento y aumentar la ansiedad”, revela.

Cucarachas y el miedo a lo reprimido

Otro insecto que se corona en la lista de fobias es la cucaracha. Todos sentimos cierto rechazo hacia ellas, porque las asociamos a lo antihigiénico. Pero si lo que sientes es auténtico pavor al ver una, es posible que lo tuyo sea una fobia en toda regla. En este caso, la experta nos explica que“el miedo a las cucarachas suele ir acompañado de una profunda sensación de asco. Más allá de su asociación con la suciedad, representan aquello que queremos ocultar o reprimir: pensamientos, recuerdos o emociones que consideramos “sucias” e inaceptables”.

De esta forma, vemos que el miedo a las cucarachas puede reflejar algo mucho más profundo, “una dificultad para aceptar nuestras propias ‘sombras’ internas o para enfrentarnos a situaciones desagradables que preferimos evitar”, señala Martín Enjuto.

Además, agrega, “este rechazo visceral suele estar relacionado con el temor a la contaminación, la invasión de nuestro espacio íntimo o la sensación de perder el control”.

Medusas y el miedo a lo invisible

Si le tienes miedo a las medusas, ha empezado esa etapa del año que te causa escalofríos. El verano. Y con ella, los baños en la playa. ¿Te cuesta entrar en el agua por temor a que aparezca una medusa? La experta nos explica qué puede significar.

“Las medusas, con su aspecto ciertamente etéreo y sus picaduras inesperadas, suelen simbolizar miedos relacionados con lo intangible: emociones difíciles de identificar o heridas del pasado que ‘pican’ sin previo aviso”, relata la psicóloga. “El miedo a las medusas puede estar vinculado a la ansiedad ante situaciones emocionales difusas, o a la dificultad para poner límites ante personas o experiencias que nos afectan de manera sutil, pero dolorosa”.

En su experiencia clínica, Leticia Martín Enjuto reconoce que esta fobia puede ser muy limitante, y que quien la padece “describen una sensación de vulnerabilidad frente a lo desconocido, como si el peligro pudiera aparecer de la nada”. Por eso, continua, “a nivel emocional, puede reflejar la dificultad para anticipar o gestionar conflictos que emergen de forma repentina, dejando una huella que cuesta sanar”.

Avispas y el miedo a la crítica

Llegamos así a las avispas, que según la experta “evocan peligro, agresividad y la posibilidad de ser atacado de forma repentina”. Para Leticia Martín Enjuto, esto, en el inconsciente, “puede estar relacionado con el miedo a la crítica, a la hostilidad de los demás o a ser herida por palabras o acciones inesperadas”. Además, agrega, “puede reflejar una hipersensibilidad ante ambientes competitivos o conflictivos, donde la persona teme ser ‘picada’ o lastimada emocionalmente”.

No cabe duda de que el miedo puede ser limitante, “especialmente en épocas de buen tiempo”, recuerda la experta. “El simple zumbido de una avispa puede desencadenar una reacción de huida o vigilancia constante, dificultando la concentración y el bienestar”. En este sentido, concluye, “muchas veces este temor está vinculado a experiencias pasadas de dolor físico, pero también a la sensación de estar siempre en guardia frente a posibles ataques, ya sean reales o simbólicos”.

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Publicado originalmente en Cuerpomente · Celia Pérez León